Sábado 12 de Diciembre de 2020.
Hoy hicimos una de esas rutas que te dejan un buen recuerdo, de las que te quedas con ganas de repetir. Estamos acostumbrados a desplazarnos por carreteras cada vez mejores y se van perdiendo u olvidando los caminos no tan buenos que antiguamente unían los pueblos y por los que de la manera más directa se desplazaban las personas y los carros, y por alguno de esos caminamos hoy.
Amaneció algo nublado y aún con los restos de suelos mojados que las intensas precipitaciones de los dos últimos días nos habían dejado, y pensando por dónde ir a caminar y no mojarnos, decidimos acercarnos a Villafranca del Bierzo para realizar ésta ruta a la que ya hacía tiempo que no íbamos. El primero de los caminos que hicimos fue una parte del que une Villafranca con Pradela. Éste comienza y está señalizado nada mas cruzar el puente sobre el río Burbia.

El comienzo es por una calle muy "pindia" y enseguida se gana bastante altura y empiezas a tener unas vistas fantásticas sobre Villafranca.


A partir de aquí seguimos la subida entre castaños, sardones, robles y pinos.
Éste era el camino que antiguamente utilizaban para moverse entre Pradela y Villafranca, y se puede aún apreciar en las rocas y piedras del camino las marcas que dejaban las ruedas de los carros.
También es una variante "montañosa" del camino de Santiago para aquellos que quieren disfrutar del valle del Valcarce disfrutando de amplias vistas y con el silencio y la soledad como compañía, ya que es muy difícil encontrarse a alguien por aquí. Las raíces de los castaños se ven con claridad en algunas partes.
A unos 2.5 km., ya por una zona más tendida se encuentra un cruce por el que se puede continuar hacia Pradela o cambiar de valle y pasar al del arroyo de Pradela y que nos llevará hasta el pueblo de Landoiro.
Desde aquí comenzamos un descenso por pista entre pinares hasta el arroyo de Pradela.
Casi llegando al pueblo de Landoiro encontramos señalizado al lado derecho el sendero que nos llevará de vuelta a Villafranca.
Esta senda es conocida como "senda Mulera" pues era la que utilizaban los vecinos de Landoiro para trasladar los productos de sus huertas a Villafranca.
Un poco más adelante enlaza con la "senda del Trevijano" que va paralela a un canal que recogía agua del pozo de las monjas y la llevaba hasta el convento de la Concepción. Ayer el canal estaba sin agua pero el río Burbia, del que íbamos al lado bajaba con bastante fuerza.
Llegando al final del recorrido empezamos a ver las primeras casas de Villafranca y la Colegiata.
Dejo aquí el track de la ruta. Salieron unos 8,5 km. con un desnivel de 350 m.+
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