Jueves Santo en Fombasallá

JUEVES 27 DE MARZO

JUEVES SANTO EN FOMBASALLÁ

Comenzamos a tener ya algunas tradiciones en las rutas que vamos haciendo, y una de ellas va a ser la de ir a la ermita de Fombasallá en Semana Santa. Éste año se lo comentamos un día a los "abuelos" tomando unas cañas y enseguida se animaron a subir con nosotros, pues para ellos también es una clásica a repetir. La fecha elegida fue jueves santo y la hora de quedada las 10 de la mañana en Villafranca, aunque a las 9:30 ya estaban llamando que estaban preparados para salir. Me imagino que algún desertor fue por lo tempranero de la hora....Al final nos juntamos dieciséis personas dispuestas a disfrutar de un día que en principio parecía lluvioso...
Salimos de Villafranca por la carretera hacia Puente Rey
Las lluvias de este año han hecho que se vean unas cuantas cascadas y manantiales

 A unos tres kilómetros de Puente Rey en dirección Paradaseca sale a mano derecha el antiguo camino que iba a Cela y que se ha recuperado y limpiado como ruta de senderismo. 
Aquí Paco, que hizo de guía de la ruta, comentando cómo era la orografía del camino
En este punto del camino hubo ya un par de desertores que tiraron por la carretera alegando que el camino iba a ser mas bien río...
El camino viejo a Cela es una subida tranquila que transcurre entre robles
Estaba muy limpio éste año, y con menos agua de la que esperábamos encontrar
Y así  llegamos al pueblo de Cela, conocido por su fuente de los enamorados
Y el lugar elegido para el primer avituallamiento, porque a partir de aquí empieza lo duro de la ruta, la subida hasta la ermita de Fombasallá. Primero por carretera un par de kilómetros y luego por la pista unos seis kilómetros mas. Éste es el momento de que cada uno coja su ritmo y sufra su penitencia, en todo momento vas viendo el objetivo y lo que te queda...y parece que nunca acaba.
Pero al final se consigue, se llega a la ermita y se aprovecha para un segundo avituallamiento y probar la limonada de Toño.
 
Cuando parecía que ya habías hecho cima, aún queda el "repechón" al dar la vuelta a la ermita, un kilómetro mas subiendo, donde empiezas a cumplir la penitencia de lo que aún no has pecado...
Y al llegar arriba del todo, empezó lo nuevo, Paco nos lió por un cortafuegos
donde algunos aprovecharon a disfrutar de la nieve a bolazo limpio
o a saltos
 Desde luego las vistas eran espectaculares...y a partir de aquí se suponía que comenzaba la bajada hacia Pradela, pero las nevadas de éste invierno han humedecido tanto el terreno que había que hacer mas fuerza pedaleando para bajar que la que habíamos hecho para subir. 
Una vez pasado el pueblo de Pradela, ya enganchamos entre castaños con el antiguo camino de Santiago, cruzándonos con varios peregrinos.
Para disfrutar de una bajada muy entretenida con unas vistas espectaculares hasta llegar a Villafranca del Bierzo, donde nos esperaba la recompensa...una buena comida en el padrino donde recordar otras rutas y planear algunas nuevas. 
Ahora que ya está hecha, he de confesar que el guía nunca había hecho la ruta y la llevaba trazada en el gps, afortunadamente ese día funcionó perfectamente y no nos engató por el monte...
 
 
 

centro btt "O Salnes"

DOMINGO 3 DE MARZO

Rodando por el centro btt de "o Salnes"

Éste fin de semana por compromisos familiares teníamos que ir a Pontevedra, y aprovechando el viaje, decidimos llevar las bicicletas para conocer el centro de btt de "o salnés". Según un tríptico de publicidad del mismo que teníamos "el Centro BTT O Salnés ofrece 10 rutas para todos los niveles aunque se destacan los itinerarios existentes alrededor del monte Castrove que ponen a prueba las fuerzas y destrezas de los ciclistas, por lo que es ideal para expertos de la BTT. En las rutas más accesibles destaca la del circuito del Monte da Escusa con salida y llegada en el Campo de Golf y con hermosas vistas panorámicas sobre las rías de Arousa y Pontevedra".
A decisión de Paco, no podíamos hacer algo fácil, nosotros la que ponía que era más exigente y de mayor distancia, la número 10. Lo primero que hicimos fue coger fuerzas con un buen desayuno en una terraza con vistas a la ría de Pontevedra, y luego con el coche hasta el campo de golf de Meis, que es el punto de acogida e información del centro btt.
La verdad es que está muy bien el sitio, con vestuarios y duchas para cambiarte al terminar. Un lugar para lavar la bicicleta. Una chica que te proporciona información de las rutas. Cuando le dijimos la que queríamos hacer nos dijo que tuviéramos cuidado que era técnica y había mucha piedra...a mi me empezaba a entrar tembleque.
Una sorpresa muy agradable fue encontrarnos mientras descargábamos las bicis a Annabel (Santajuliana), una enamorada de la bicicleta de Betanzos, a la que conocimos en una marcha de Toral junto con su marido Jordi en tandem. Desde aquello ya ha pasado tiempo...pero me alegré mucho de verla(tenemos un par de quedadas ahora pendientes).
Ya era hora de ponernos en marcha, así que empezamos a buscar el indicador de la ruta 10, nos costó un poco encontrarlo, aunque una vez hecho, después estaba perfectamente marcado todo el camino. Al principio fuimos con dos chicos de Cambados que iban a bajar unas trialeras, pero aquello empezaba a sonar a engatada, y ya nos llega con las que nos preparan aquí, que por lo menos sabemos llegar a casa, pero allí...Así que después de unos tramos nos despedimos de ellos y continuamos por nuestro recorrido. Eran todo caminos, con algo de piedra suelta, pero sin nada más. lo que era espectacular eran las vistas del las que se disfrutaba.
Pedaleando llegamos hasta Armenteira, con un bonito monasterio, una de las atracciones culturales de la zona.
 Fachada de la iglesia
Claustro del Monasterio
Desde el pueblo de Armenteria se enlazaba a otra ruta, la de "os muiños", y decidimos hacer un tramo, que mereció mucho la pena. La ruta transcurre al lado del río Armenteira por senderos, lo mejor el paisaje y la bajada (hay que tener cuidado que hay mucha gente caminando), lo peor la vuelta en subida, menudas pendientes.
 Por aquí también nos encontramos con otros ciclistas que nos animaban a acompañarlos...pero lo dicho, fíate tú de donde podríamos acabar...
 
De nuevo en el pueblo de Armenteira, volvemos a coger la ruta 10, esta vez para llegar hasta el monte Castrove. Ahora nos tocaba recuperar toda la altura hasta el lugar de salida, todo ello por pistas y bosques de eucaliptos. Las vistas no dejaban de sorprendernos.
Vistas llegando a monte Castrove
La cantidad de rutas de la zona es variada y para todos los gustos
Y como final de ruta y aprovechando el calor que hacía, comida de churrasquín y las merecidas cañas en la terraza de un furancho.
Del centro btt me quedo con las vistas. En general son pistas rápidas y fáciles, pero en las que hay que tener cuidado porque circulan motos, quads, caballos y otras bicis. Hay un montón de senderos pero no están marcados dentro de la rutas señalizadas, todo será que la próxima vez que vayamos nos metamos a investigar por ellos.